Objetivo de esta guía
Compradores y vendedores en Tenerife, residentes y extranjeros, con y sin hipoteca.
Cómo te ayudamos
Estudio de viabilidad gratuito antes de reservar
Expediente preparado para nómina con variable, ingreso estacional y autónomo
Venta de vivienda con la hipoteca todavía viva
Hay dos Tenerifes, y no se financian igual
La isla tiene dos mercados que apenas se rozan. El área metropolitana —Santa Cruz y La Laguna— es vivienda habitual de todo el año: nómina, universidad, administración, y un comprador que casi siempre financia. El sur turístico —Arona, Adeje— vive del visitante: segunda residencia, comprador extranjero y bastante compra al contado.
La diferencia se nota desde la primera llamada al banco. En el área metropolitana la conversación va de capacidad de pago y de estabilidad del ingreso. En el sur va de qué porcentaje se financia, de dónde vienen los fondos y, si el comprador no reside en España, de cuánto tarda todo. Presentar un expediente del sur con los argumentos del norte es la forma más común de que la respuesta tarde el doble.
Vender en Tenerife con la hipoteca todavía viva
Se puede vender una vivienda que aún tiene préstamo, y pasa más de lo que parece. Lo que hay que decidir antes de aceptar una oferta es qué se hace con esa hipoteca: cancelarla en la propia notaría con el dinero de la venta, que es lo habitual, o que el comprador se subrogue y la continúe.
No da igual cuál elijas. La cancelación necesita un certificado de deuda pendiente actualizado del banco, y puede llevar comisión si la escritura la recoge. La subrogación depende de que el banco acepte al comprador, así que no es una decisión sólo tuya y puede caerse a mitad. Pide el certificado antes de aceptar la oferta, no después: es lo que evita que la firma se retrase semanas.
Lo que se paga por comprar aquí
Tenerife tributa como el resto de Canarias, y eso trae dos cosas que sorprenden a quien viene de la península. La vivienda de segunda mano paga un impuesto de transmisiones del 6,5 %. Y la obra nueva no lleva IVA: lleva IGIC, al 7 %, con unos Actos Jurídicos Documentados del 1 %.
Hay además cuatro reducciones, y ninguna se aplica sola: dependen del perfil del comprador y hay que pedirlas con sus requisitos cumplidos. Están explicadas una a una, con el artículo de la norma al lado, en la página de impuestos de Canarias.
Dónde trabajamos
Santa Cruz y La Laguna. El área metropolitana, y el mercado de vivienda habitual de la isla. Aquí la compra se decide por capacidad de pago y casi siempre lleva hipoteca detrás.
Los Cristianos y Arona. El sur de siempre, muy internacional y con mucha segunda residencia. Aparece a menudo el comprador que no reside en España, con sus plazos y su documentación.
Costa Adeje. El tramo de precio más alto del sur, con obra nueva y complejo residencial. Al ser obra nueva, la cuenta va con IGIC y no con transmisiones.
Puerto de la Cruz y el norte. Otro clima y otro mercado: menos temporada alta, más vivienda de todo el año y bastante edificio antiguo, que conviene mirar bien antes de que lo mire la tasadora.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender mi casa si todavía estoy pagando la hipoteca?
Sí. Lo normal es cancelar el préstamo en la misma notaría con el dinero de la venta; también cabe que el comprador se subrogue, pero eso lo tiene que aceptar el banco. Pide al banco el certificado de deuda pendiente antes de aceptar la oferta.
Soy autónomo, ¿me van a dar hipoteca en Tenerife?
Sí, pero el expediente hay que prepararlo. Pesan la antigüedad, los ingresos declarados, la estacionalidad y que los movimientos cuadren con la fiscalidad. Mal presentado, un autónomo solvente parece inestable.
No resido en España, ¿cambia algo?
Cambia el porcentaje que financian los bancos, que suele ser menor que para un residente, y cambian los plazos: NIE, cuenta abierta a tiempo y justificación del origen de los fondos. El proceso se puede llevar entero a distancia.
¿Trabajáis en toda la isla?
Sí, en el área metropolitana y en el sur, y también en el resto de Canarias. La red de inmobiliarias colaboradoras de Canarias ayuda a que muchas operaciones lleguen con la vivienda ya elegida.

